Herraduras y herrajes
MVZ Valeria Aguilar Sánchez
Desde el año 1500 a.C. se han utilizado los caballos
intensivamente y protegido sus cascos, por ejemplo, en el
oriente se utilizó una especie de herradura de madera,
hierbas y raíces.
En Egipto y Persia se empleó la herradura de metal
atada al casco por medio de correas. El ejército Mongol
utilizaba un tipo de protecciones de piel para el casco. Las
sandalias, botas y calcetines fueron usadas por los caballos
de los griegos y romanos a las que más tarde se agregó
una placa de fierro.
El herraje tal como lo conocemos, es decir con clavos, inició
en el año 400 d.C.
El herraje modifica la estructura y función normal
del casco, sin embargo se utiliza por los beneficios que proporciona.
El motivo principal es proteger al casco de lesiones y del
desgaste intenso al que se ve sometido, además proporciona
mayor tracción y sirve como correctivo en muchos problemas
de conformación.
Para herrar adecuadamente a un caballo se requiere el conocimiento
de la fisiología y anatomía de las extremidades,
para no alterar sus funciones de modo negativo.
La herradura es una pieza de metal con forma semicircular
que se fija al casco por medio de clavos. El tipo de herraje
de un caballo depende de su función zootécnica,
es decir, un caballo de salto tiene una herradura diferente
a la de un caballo de tiro o a la de un caballo charro o uno
de carreras.
Las herraduras pueden ser de diferentes materiales: hierro,
hierro acerado, acero, aluminio, aleaciones e incluso hay
herraduras de caucho. El material de la herradura se determina
por la función del caballo y por el costo y duración
del material. En México lo más común
es utilizar hierro para las herraduras de los caballos, esto
es por que su costo es bajo y es un material resistente.
Las herraduras de las manos de los caballos tienen forma
de semicírculo a diferencia de las herraduras de las
patas que tienen forma de "U".
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