| |
   |
| CABALLOS/LAS
YEGUAS TAMBIEN SON MADRES |
Las yeguas también son madres
MVZ Valeria Aguilar Sánchez
Las
yeguas, como todas las madres, desarrollan comportamientos especiales
cuando tienen un potrillo. Al nacer éste, la madre lo lame
y le limpia el líquido amniótico, esto lo hace reaccionar,
estimula la circulación sanguínea y el potrillo se
siente provocado a pararse y buscar las ubres de la madre. La saliva
de la madre, además de secarse pronto, deja un olor particular
en el pequeño, lo que lo identifica como su hijo.
Lo mismo hacen las yeguas que, desafortunadamente, paren potrillos
muertos, estimulan con las patas al producto para que se mueva y
permanecen un día o más con él, esta conducta
también se expresa cuando el potrillo es letárgico
y de esta manera lo ayudan a reaccionar.
¡A COMER!
Normalmente el potrillo busca las tetas de su madre y ella le ayuda
dirigiéndolo al lugar adecuado, permanece quieta para que
el potrillo las encuentre y mame el calostro. El amamantamiento
sirve desde luego para que le potro reciba los nutrientes que necesita,
y responde a un proceso conocido como arco reflejo, es decir que
el amamantamiento y la secreción de leche coinciden.
El potrillo debe adoptar una posición adecuada dado que
las ubres de la madre no son demasiado accesibles por su posición
inguinal y por estar muy pegadas al cuerpo de la madre, así
que el pequeño debe extender su cuello y girar un poco su
cabeza para alcanzarlas, mientras que la madre facilita el proceso
doblando un poco la pata opuesta al potrillo, de esta manera permite
que la glándula mamaria cuelgue hacia el porto, además
esta posición facilita la bajada de la leche.
Siguiente
|
|
|
|
|
|