¡Ahí viene la plaga!
Dermatitis por pulgas en perros y gatos
(Segunda parte... )
ENFERMEDADES CAUSADAS POR PULGAS
Aunque en algunos casos, las pulgas no producen mayor alteración,
hay algunas enfermedades que provocan estos insectos como:
Dermatitis
por piquete de pulga. Se presenta en perros o gatos de cualquier
edad. La gravedad de la enfermedad depende del número de
pulgas hospedadas. En los perros las lesiones se localizan generalmente
en la región dorsal de la cadera, las ingles y axilas. En
casos graves, la infestación afecta todo el cuerpo y el paciente
puede presentar inclusive anemia por el consumo excesivo de sangre.
Los gatos registran lesiones en las mismas regiones, pero también
pueden presentarlas alrededor del cuello. Las lesiones incluyen
pápulas, costras y pérdida de pelo por el intenso
rascado.

Generalmente los propietarios de las mascotas notan rápidamente
la presencia de pulgas, en ocasiones ellos mismos las padecerán
y pueden desarrollar también una dermatitis.
Hipersensibilidad a la saliva de pulga. En algunas ocasiones
el perro, el gato o el propietario, son alérgicos a la saliva
de la pulga. Esta alergia se puede presentar en perros y gatos de
cualquier edad, pero la mayoría de los pacientes afectados
tienen de tres a cinco años de edad y es la alergia más
común en perros y gatos. La enfermedad no es curable así
que cada vez que el paciente tenga pulgas desarrollará el
cuadro clínico. En estos casos, la gravedad de las lesiones
no está asociada al número de pulgas presentes, como
no son muchas es común que los propietarios rechacen la idea
de que su mascota tiene pulgas porque nunca le han visto una. La
localización y el tipo de lesiones son similares a las de
la dermatitis, pero son más graves. En casos crónicos
la comezón intensa ocasiona obscurecimiento - hiperpigmentación-
y engrosamiento de la piel - hiperqueratosis.

Tanto en la dermatitis como en la alergia, las lesiones pueden
complicarse con algunas infecciones bacterianas que le dan una apariencia
especial a las zonas afectadas: piel húmeda, enrojecida y
comezón intensa. A este padecimiento se le conoce como pioderma
de superficie. La diferencia primordial entre el perro o gato con
dermatitis por piquete y otro que padece una hipersensibilidad a
la saliva de pulga, es que en el segundo caso es suficiente la picadura
de una pulga para desarrollar lesiones importantes. Por esta razón,
es necesario asegurar, hasta donde sea posible, que ninguna pulga
suba a la mascota.
Parasitosis intestinal. Las pulgas son portadoras y transmisoras
del Dipylidium caninum, parásito que afecta al intestino,
por eso cuando una mascota tiene pulgas deben realizarse exámenes
coproparasitoscópicos y desparasitarla. Si tu mascota hace
cochecito; es decir, se sienta y avanza frotando su cadera contra
el piso - lo que indica comezón en la región perianal-
, o bien si en su excremento aparecen unos arrocitos blanquecinos
que se mueven, lo más probable es que tu mascota tenga este
parásito que, ¡atención! se transmite al humano.
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