¡Cuidado con los accidentes!
MVZ Joaquín Aguilar Bobadilla
Los
accidentes que se presentan con más frecuencia en los animales
de compañía, perros o gatos, son las caídas
de azotea, atropellamientos o peleas entre ellos.
Estos accidentes tienen como resultado lesiones que fácilmente
se pueden detectar como fracturas de huesos torácicos, pélvicos
o vertebrales, en todos los casos existe alteración en mayor
o menor grado de la locomoción y desde luego se debe establecer
un diagnóstico para determinar la severidad del problema
mediante un examen ortopédico, neurológico y estudios
radiográficos.
Si bien las fracturas son problemas que se pueden detectar fácilmente
porque el perro claudica, no camina o presenta sensibilidad disminuida
o ausente, es importante considerar que estos traumatismos también
pueden ocasionar lesiones en diferentes cavidades como la craneana,
torácica y abdominal, en todas ellas hay órganos vitales
que pueden dañarse de manera inclusive mortal.
¿SALIO ILESO? ¡NO TE CONFIES!
En algunas ocasiones los perros y gatos después de ser atropellados
o caer de la azotea, salen corriendo y aparentemente no tienen ninguna
secuela, incluso durante la evaluación del médico
veterinario no se detectan alteraciones, pero es recomendable no
confiarse y mantenerlos en observación porque existen procesos
dinámicos y hay pacientes politraumatizados que pueden desarrollar
problemas en un lapso de 24 a 72 horas, así que de ser necesario
los pacientes deberán ser hospitalizados para su valoración
y tratamiento.
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