¡Córrele que te alcanza! Diarrea aguda
MVZ Cecilia Vignau Ruíz
Una
definición simple de diarrea es el aumento en frecuencia,
volumen o fluidez de las heces y se trata de un mal que aqueja constantemente
a las pequeñas especies, es decir, perros gatos.
Normalmente al organismo ingresan grandes cantidades de agua que
se aloja en el tracto gastrointestinal; esta agua proviene tanto
de los alimentos como de secreciones internas del mismo cuerpo y
se calcula que aproximadamente el 95 por ciento es reabsorbida en
el intestino grueso, en el colon. Si por alguna causa, esta absorción
disminuye, la consecuencia inmediata es un aumento del contenido
acuoso de la materia fecal.
ALIMENTACION, ORIGEN DEL MAL
Las dietas demasiado altas en fibra producen heces más voluminosas
y aumentan la frecuencia de desecho, cosa que no ocurre con alimentos
más digeribles y equilibrados. La diarrea no constituye en
sí una enfermedad, es más bien un signo común
a varias afecciones del tracto gastrointestinal, pero su naturaleza,
la historia clínica del paciente y su signología nos
pueden dar una buena idea hacia donde enfocar nuestra atención
para llegar al origen del problema.
En un caso de diarrea aguda la prioridad es regular la actividad
digestiva y
prevenir o compensar complicaciones secundarias como deshidratación
del paciente. De ser necesario se administrará un tratamiento
específico cuando hay presencia de parásitos o bacterias.
Lo siguiente será proporcionar un reposo dietético,
es decir una alimentación basada en una dieta blanda que
se caracteriza por cubrir los requerimientos nutricionales del individuo,
ser altamente digestible y no contener ingredientes irritantes o
fuentes potenciales de reacciones indeseables al organismo como
una proteína a la que el paciente no esté acostumbrado
y se aplica para eliminar toda posibilidad de una reacción
alérgica o intolerancia alimentaria adquirida, al mismo tiempo
que aseguramos la protección de las células y mucosa
intestinales.
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