Gatos, en sus cinco sentidos
MVZ Guillermo Díaz y Díaz
Los
gatos son famosos por su hipersensibilidad perceptiva. Aquí
encontrarás la explicación: sus sentidos. Conoce cómo
funcionan estos sentidos extraordinarios y superiores a los nuestros.
Comencemos por el sentido del oído que en el gato es extremadamente
bueno y considerablemente superior al del hombre. La oreja del gato
está constituida por 30 músculos, que le permiten
voltear en dirección de cualquier sonido con increíble
rapidez. Un sonido emite una serie de vibraciones que llegan al
oído en forma de ondas de presión de aire. Al dirigir
el gato su oreja hacia el origen del sonido, ésta capta las
vibraciones y las envía por el conducto auditivo hasta el
tímpano. El oído interno amplifica los sonidos, aunque
también amortigua, mediante un dispositivo de pequeños
músculos anexos, las vibraciones ocasionadas por ruidos estruendosos
para prevenir lesiones. La cóclea del gato puede sintonizar
multitud de ultrasonidos, 65 Khz. contra 20 KHz. que un humano puede
captar, superando así la conocida aptitud del perro para
oír sonidos sobreagudos.
El gato empieza a oír entre la primera y segunda semana
de vida, cuando se abre al conducto auditivo externo. Algunos gatos
blancos, sobre todo los blancos de ojos azules, tienen cambios degenerativos
en una o ambas cócleas que les ocasiona sordera desde que
tienen unos 5 días. Pero todos los gatos tienden a volverse
sordos cuando envejecen, al reducirse el movimiento de los huesos
timpánicos y degenerar los nervios del oído interno.
Los gatos sordos compensan su defecto desarrollando ampliamente
sus sentidos de la vista, olfato y tacto.
EL SENTIDO DE LA VISTA
Todos los gatos nacen ciegos y tienen los ojos cerrados hasta los
primeros siete o 10 días. La retina no ha madurado del todo
al nacer el gatito y al principio la visión es muy pobre.
Se cree que a los 3 meses el gatito ya puede ver como un adulto.
Tal vez sea la vista el más importante de los sentidos del
gato.
En los gatos el sentido de la vista ha sido desarrollado para ser
capaces de ver con extraordinaria nitidez durante las horas de oscuridad
y por supuesto durante el día. La posición de los
ojos del gato en relación con el resto del cuerpo, determina
el campo visual. Esta a su vez rige la capacidad que tiene el gato
para dirigir ambos ojos hacia un sujeto y enfocarlo, circunstancia
particularmente importante en un predador, que debe ser capaz de
ajustar la distancia entre él y su presa con mucha precisión.
A este aspecto se le ha denominado visión binocular tridimensional.
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