Mitos
y realidades sobre la displasia coxofemoral en perros y gatos.
Dr. Isidro Castro Mendoza
Sin lugar a dudas uno de los temas mas controvertidos en el campo
de las enfermedades ortopédicas es el concerniente a la displasia
coxofemoral.
La primera información consignada en la literatura sobre
esta enfermedad es la que publicó el doctor Schnelle en 1930.
En sus inicios se consideró una enfermedad de la raza pastor
alemán, pocos años después se mencionó
que afectaba a razas que pesaran más de 25 o 30 kilos y en
la actualidad se sabe que afecta a todas las razas de perros y también
a los gatos.
Debemos enfatizar que siendo una enfermedad grave funcional no
es grave vital, en otras palabras el paciente sufrirá de
una disfunción en la locomoción pero no compromete
su vida.
Un animal enfermo de displasia puede vivir toda su vida con esta
enfermedad y llevar una vida placentera. La displasia es una entidad
controlable pero no curable.
La etiología causa-, depende de diversos factores.
El componente genético es el más importante, pero
además debemos considerar el medio ambiente y la nutrición.
Recordemos que todos los perros nacen con caderas normales y el
periodo crítico en el desarrollo de la misma va desde el
nacimiento hasta los 60 días. En ese periodo los músculos
y nervios de la cadera están inmaduros. La tensión
sobre las articulaciones se inicia cuando el cachorro empieza a
forzar por sí mismo la glándula mamaria para alimentarse
y a dar sus primeros pasos.
Durante el amamantamiento, el cachorro adopta una posición
de aducción -miembros abiertos- de los miembros posteriores,
forzando la cabeza femoral y los tejidos blandos periarticulares.
Entre el nacimiento y la madurez los tejidos de la cadera cambian
más de 10 veces y sus cargas mecánicas aumentan mas
de 25 veces.
En lo que respecta a la nutrición y su relación con
la displasia, se han identificado muy pocos nutrientes que influyan
directamente en la presentación de la enfermedad. La ingesta
excesiva de carbohidratos, proteínas, vitaminas y minerales
afectan el desarrollo de la cadera y la relación entre sobrealimentación
y rápido crecimiento del animal ha sido constante motivo
de preocupación.
El doctor Isidro Castro Mendoza, especialista en ortopedia, es
Profesor definitivo de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia
de la UNAM, fundador del Hospital de Pequeñas Especies de
la misma y actual Presidente de Guíame México.
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