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Alimentación para las diferentes
etapas de vida de los gatos
MVZ Edgar Islas Calderón
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Durante la vida del gato sus necesidades nutricionales varían,
y las diferentes etapas de vida se pueden dividir de manera
conveniente como se presenta a continuación:
- Gestación y lactancia
- Crecimiento
- Mantenimiento de adultos
- Geriátrico
En términos generales se considera al período
de mantenimiento de adultos como el período de requerimientos
basales, y que las otras etapas están caracterizadas
por cambios particulares a estos mismos requerimientos.
GESTACIÓN Y LACTANCIA
Una vez que la gata ha tenido un apareamiento exitoso, su
consumo de alimento empieza a aumentar casi de inmediato.
De igual modo, ocurren cambios en el peso corporal de manera
gradual casi desde el primer día de gestación,
lo cual es muy poco usual entre las especies de mamíferos.
Existen varios factores que pueden afectar la duración
de la gestación, como el tamaño de la camada
y número de parto, sin embargo hay una gran variación
entre los mismos individuos de un parto a otro.
Es obvio que las necesidades nutricionales de las gatas aumentan
para poder soportar esta ganancia de peso, así tenemos
que el consumo alimenticio y de energía aumentan durante
la gestación, y de hecho el consumo energético
está muy relacionado con los cambios en el peso corporal
De manera práctica se puede considerar que un método
de alimentación a libre acceso es aceptable; de esta
manera la gata es capaz de ingerir la cantidad de energía
que necesita y el propietario solo necesita ofrecer un poco
más de alimento que cuando la gata no estaba gestante.
Un animal en gestación es más susceptible a
cualquier deficiencia o exceso de nutrientes, así que
la dieta tendrá que ser cuidadosamente regulada en
esta época. Por ejemplo la proporción de calcio
- fósforo deberá ser vigilada de manera más
controlada, pues las primeras etapas del desarrollo óseo
ocurren en el útero.
Al final de la gestación la gata debe recibir aproximadamente
de un 25% a un 50% más de alimento que aquel necesario
para cubrir sus requerimientos de mantenimiento. Como la mayoría
de las gatas se adaptan bien a un sistema de alimentación
a libre acceso, ésta es a menudo la mejor manera de
proveer a una gata gestante de una nutrición adecuada.
El aumento de peso corporal de la gata deberá controlarse
para evitar un exceso de ganancia de peso en este período.
En la lactancia se lleva a cabo la mayor prueba de adecuación
nutricional, pues para la gata significa obtener nutrientes
para ella y para sus gatitos, esto a través de la leche
que les proporciona. Al nacimiento los gatitos pesan entre
85 y 120 g y pueden ser de 1 a 8 o incluso más. Estas
cantidades pueden variar por diferentes factores como la raza
de la gata y la adecuación a la dieta, pero aparentemente
no por el peso corporal de la gata. En las primeras semanas
de vida los gatitos crecen rápidamente y dependen por
completo de la leche que les da su madre; en consecuencia
el requerimiento energético de la hembra es mucho mayor
durante la lactancia respecto al requerimiento durante la
gestación. Aunque los gatitos comienzan a comer alimentos
sólidos alrededor de las cuatro semanas de edad, el
requerimiento de energía de la gata se mantiene elevado
hasta que se da por finalizado el destete.
Durante las etapas de vida posteriores a la lactancia, los
gatitos todavía se amamantan -aunque en un menor grado-
y la gata comienza a crear de nuevo reservas corporales. En
el parto la gata pierde alrededor del 40% de su peso corporal,
principalmente con los gatitos, y durante las ocho semanas
de lactancia en promedio, reduce gradualmente su peso hasta
que alcanza de nuevo el peso que tenía antes de la
cruza.
Los requerimientos energéticos de la hembra lactante
dependen del número de gatitos que está amamantando
y de la edad de los mismos, pues ambos factores afectan la
cantidad de leche que necesita producir.
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