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| GATOS/¿TU
NOVIA TE DIO EL GATAZO? |
¿Tu novia te dio el gatazo? (o cómo lidiar con un gato
agresivo)
MVZ Cecilia Vignau Ruíz
Esta
es la escena: estás en una casa de visita y uno de sus habitantes
de hecho el rey del hogar es el típico gato al
que no resistes acercarte. Lo saludas y en un derroche de amabilidad
le haces algún tipo de cariño. No cabe duda, se han
encantado mutuamente y al cabo de un largo intercambio de caricias,
mimos y ronroneos el gatito comienza a ¡RASGUÑARTE!
mientras tú sólo eres testigo de que su emoción
va en aumento. En atención a tu anfitrión o anfitriona
para colmo de males siempre pasa esto en la primera cita
no puedes quitártelo de encima y mucho menos aventarlo a
pesar de que te está lastimando, porque claro, el dueño
está presente.
Los dueños de gatos podemos impedir que desarrollen este
tipo de comportamiento o reprimirlos en caso de que ya lo estén
presentando. Si durante el juego permitimos que nuestro gato nos
rasguñe las manos o los brazos, amén que nos dejará
marcados y con dolor, el animal no será capaz de identificar
el límite entre su juego y una mala conducta; al contrario,
los va a relacionar. Usualmente, basta con un simple NO, utilizado
en el preciso momento en que el gato nos está comenzando
a arañar, para que relacione la represión, con el
acto.
Ahora bien, si tu gato comienza a arañarte repentinamente
y no solía hacerlo, es importante no descartar un posible
malestar, éste es su modo para hacérnoslo saber y
debemos estar atentos a sus señales. Recordemos que los cambios
en el comportamiento normal de una especie son posibles indicadores
de una alteración en su bienestar, es decir, del estado de
salud física y psicológica que le permite convivir
de manera armónica con su ambiente. El gato es un animal
con patrones de conducta bien definidos y que a pesar de su adaptación
al ser humano puede sufrir alteraciones.
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